Passivhaus, la calidad del aire interior y la salud

La calidad del aire interior es fundamental tanto para el confort interior como para la salud de los habitantes.

¿Sabías que las personas pasamos entre el 80% y el 90% de nuestra vida en el interior de los edificios? Oficinas, centros de salud, centros comerciales, hoteles, colegios, universidades, nuestra propia casa… Teniendo este dato en mente, ¿no crees que sería bastante lógico disponer de una alta calidad del aire interior en los edificios?.

En MadridArquitectura consideramos que la calidad del aire interior es primordial y fundamental, tanto para el confort interior como para la salud de los habitantes y usuarios de los edificios. Es por ello que hoy profundizamos un poco en este tema.

¿Qué es lo que hace que el aire no sea de calidad?

Cuando el aire interior tiene en su composición partículas y agentes contaminantes dañinos para la salud en concentraciones considerables podemos decir que no tenemos una buena calidad del aire.

¿Cuáles son estos agentes?

Los contaminantes que afectan a nuestra salud en el interior de los edificios se pueden clasificar en contaminantes biológicos y químicos.

Contaminantes Biológicos como bacterias, virus, mohos… Estos agentes nacen en su mayoría por la humedad relativa que haya en el aire. Tanto una humedad muy alta como una baja tienen consecuencias de este tipo, en la formación de bacterias.

En la siguiente gráfica se puede observar los resultados de un estudio de humedad en el ambiente, en lo que se observa como varía la formación de agentes contaminantes, así como las enfermedades asociadas a estos agentes.

Fuente: https://www.condair.com/humidity-health-wellbeing/scientific-studies/criteria-for-human-exposure-to-humidity-in-occupied-buildings

calidad del aire

Ilustración 1: Gráfico Sterling

Mantener la humedad interior entre 45% y 55% de humedad relativa sería lo conveniente para un aire “sano”.

Contaminantes químicos como dióxido de carbono (CO2), formaldehídos, monóxido de carbono (CO) y radón entre otros.

Dióxido de Carbono (CO2): es uno de los más habituales en el interior de edificios ya que las propias personas lo generamos al respirar. Este indicador varía con la ocupación y la ventilación del recinto y se mide en ppm.

En ambiente exterior las concentraciones suelen ser de 300-400ppm y en interior a partir de 600ppm. Cuando se exceden las 800-1000ppm en interior se empieza a experimentar incomodidad, dolores de cabeza, cansancio… agravándose en el caso de los niños.

Passivhaus y la salud del aire

Ilustración 2: Influencia del CO2

Formaldehídos: pertenecen al grupo de COV (compuestos orgánicos volátiles). Los COV están formados por distintas familias químicas que en común su base química de carbono y la particularidad de volatilizarse en el aire en estado gaseoso a temperatura ambiente.

Dichos compuestos son utilizados en la fabricación de diversos productos, materiales decorativos y de construcción: pinturas, barnices, colas, limpiadores, madera, alfombras, telas, ambientadores, etc…

Los efectos de inhalación de este compuesto suele ser irritación ocular y respiratoria, siempre dependiendo del grado y tiempo de exposición.

Monóxido de carbono (CO): se produce en la combustión de combustibles. En el interior de edificios puede aparecer por mala combustión de calderas, hornos, calefacción y consumo de tabaco. La inhalación de este compuesto impide la oxigenación de la sangre, por lo que pueden aparecer sensación de falta de aire, mareos ligeros o náuseas.

Radón: Ya hablábamos en un post anterior sobre la calidad del aire y el radón en las viviendas. El Radón es un gas radiactivo de origen natural que procede de la corteza terrestre. Es tóxico y puede producir problemas de pulmón.

Os dejamos unos links en los que se trata más en profundidad cada agente y sus efectos adversos.

Y ahora que has leído lo anterior y volviendo a la pregunta inicial…

¿No crees que sería bastante lógico disponer de una alta calidad del aire interior en los edificios?

Nosotros consideramos que, aparte de algo lógico se trata de algo imprescindible para el bienestar y la salud de las personas.

Construir y rehabilitar pensando en la calidad del aire interior es posible y factible. El estándar de construcción Passivhaus se centra en el máximo confort interior que engloba una óptima calidad del aire interior.

 

Casa pasiva certificada, vista del salón y la cocina.

Ilustración 3: Vivienda passivhaus de MadridArquitectura

 

En este tipo de viviendas y edificios la ventilación mecánica con recuperación de calor soluciona, en su mayoría, los contaminantes de los que hemos hablado previamente.

Este equipo renueva el aire constantemente y dota al interior de la vivienda de aire filtrado, renovado y atemperado de manera continua.

Recordamos que estos edificios al ser muy herméticos no permiten las infiltraciones no deseadas de aire exterior por lo que el único aire que entra es a través del equipo de ventilación mecánica.

Un edificio passivhaus garantiza una buena calidad del aire interior y por lo tanto una buena salud para sus usuarios.

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